27/2/12

FRUTO DE SARTEN

¿A quien no le gusta mojar el churro por la mañana?

Y después...un chocolate...¡con churros!

Desayunar con churros es una tradición muy antigua. Ya se acompañen con chocolate o bien con café con leche,su sabor gusta en todas las ciudades de España. En Burgos podemos comprarlos en la churrería de la esquina o disfrutar de su reconfortante sabor en la Chocolatería Valor o el típico Candilejas.




Plaza de Vega


El churro es "un fruto de sartén" y el secreto para hacer bien los churros está en su masa.
Para preparar una masa perfecta hay que mezclar en riguroso orden la harina de trigo, la sal y finalmente, se añade el agua cociendo. Las cantidades vendrán en función de la cantidad que se quiera hacer. Con la masa bien ligada, es el momento en el que pasa a 'la churrera'. Mientras van saliendo, se fríen en abundante aceite muy caliente hasta que estén dorados.Su forma larga, cilíndrica y estriada, cortada en las medidas más comestibles de unos 20 cms.,se sirven espolvoreados con azúcar.





Por estas tierras llamamos "Churro" al carnero que tiene las patas cubiertas de pelo grueso, corto, rígido y cuya lana es más basta y larga que la de los carneros y ovejas de la raza merina.A los habitantes de las montañas aragonesas tambien les llaman churros.Pero nuestro Churro es ese que te pringa de aceite por el "Churre" del que está empapado.


Avenida del Cid



Muchas son las teorías que se han lanzado sobre el origen y el invento de los churros. Los madrileños, apoyándose en el mismísimo Pérez Galdós, sirven su chocolate con churros en la cafetería del Hotel Ritz. los catalanes dicen que comenzaron a consumirse en Cataluña a principios del siglo XIX. Otros creen que fueron los árabes quienes los trajeron a la Península Ibérica.
Los valencianos hablan de que las churrerías las popularizaron ellos cuando vendían turrones y horchata. Pero todas son hipótesis. Los andaluces los llaman Tejeringos en alusión a la jeringa que los deja en el aceite de la sarten.



Plaza del Alcampo


Antes de que nos vayamos a la Porra, bien es sabido que "El que se casa con una churrera está todo el día, churro dentro, churro fuera"



Gamonal

4 comentarios:

Abilio dijo...

Hola Temujin, no sabia que había tantas churrerias en Burgos, recuerdo al da la Avda. del Cid, a la altura de la Salle, pero las demás, no y por supuesto el Candilejas y el Valor y había uno por la Avda. Valladolid yendo hacia la estación del tren, que nos servia de tentenpie cuando íbamos a coger el tren para bajara Briviesca, creo recordar que se llamaba Abrigaño, pero no se sis la memoria me traiciona.
Me ha gustado mucho esta entrada.

Un abrazo

Atapuerques dijo...

Temujin no lo sé, pero yo recuerdo Abi, una churreria que había en la Calle San Lesmes pegada a la muralla.
¿Bajar a Briviesca? Fíjate que toda la vida he dicho eso de subir a Briviesca. Lo importante es ir, ¿no?. Y volver

Un abrazo

Novicia Dalila dijo...

jajajajajajaj aayssssssssss Abi, ¡¡¡que has patinao¡¡¡ :P
Yo tb a veces rebautizo al personal :S

sólo decirte, Ata, que unos churros o porras con chocolate son mi perdición. Me gustan una jartá. Me corto por lo mucho que engordan, pero si pudiera, sería mi merienda diaria.

Un beso

Atapuerques dijo...

Novicia: Para bajar los churros se recomienda un rato de ejercicio. El que más le guste a cada uno.
;-) Tú misma.

Un beso