La tormenta continuó,pero como otra de tantas, y lentamente fue apareciendo la tripulación para evaluar los daños, y lo que observaban eras escenas desoladoras. Las heridas y destrozos del barco eran cuantiosos.
"El palo mayor tronzado, la botavara astillada, mientras el velamen hecho jirones, canturreaba con el viento un monótono sonido al sacudirlo, que sirve de esperpéntica balada, a una imagen casi fantasmal "
Nada que ver con el aspecto tranquilizador del claro de la selva donde talamos aquel hermoso ejemplar de ébano mate, de treinta metros de alto, refrescados por aquella tersa lámina de cristal, donde reposaban las ánades lo mismo que galeras de marfil, moviendo cual fantásticas proas sus cuellos, ajenas a nuestra presencia.
Y allí,en la bodega asomaba majestuoso su intenso color negro bajo las lonas, como señal de que el amarre habia resistido el envite de la descomunal tormenta. El Maestro de Los Balbases había recibido el encargo de realizar el único y más espectacular Retablo de Ébano de la Iglesia, a sabiendas de lo duro y difícil de trabajar y que debía ser secado cuidadosamente y trabajado con mucha habilidad, por ser duro y quebradizo, basándose en los relatos de "La leyenda Dorada" de Santiago de la Voragine, fuente iconográfica de la edad media. Eran muchos los retablos que a causa de la exposición centenaria al humo de las velas, los inciensos y la presencia masiva de fieles, aparecían totalmente negros. "
María, Nigra sum, sed fermosa" La Iglesia veía con lógica que si se iban a convertir en retablos ennegrecidos con el paso del tiempo, lo fuesen ya en origen.

Aquel enorme tronco de ébano negro se podía conseguir en regiones tropicales y subtropicales. Su preciada madera con el característico color negro intenso, es notoriamente muy resistente y muy pesada (no flota),se localizaba en las selvas de Nigeria, y hacia allí marchó la expedición, con la recomendación de no confundir con la madera del granadillo rojo que a veces se le denomina de forma equivocada como ébano por ser también de una madera densa, negra y de grano fino, pero el ébano es mate al revés que la madera de esta planta que es brillante.

En Burgos se encuentra El Museo del Retablo y está ubicado en la iglesia de San Esteban, un templo gótico construido entre los siglos XIII y XIV heredero de otro anterior mencionado en bula papal en 1163.
Tiene planta de tres naves de cinco tramos cada una, que se cubren con bóvedas de crucería simple, y cuenta también con un claustro y una sala capitular de la misma época. En el interior, destacan el coro, el púlpito y los sepulcros, que corresponden al gótico tardío y al período renacentista, y en los que trabajaron artistas de la talla de Simón de Colonia, Nicolás de Vergara o Juan de Vallejo.
En el exterior, en la fachada principal, sobresalen el rosetón y la portada, con evidentes afinidades al rosetón de la fachada del Sarmental y a la portada de la Coronería de la Catedral.