Vienen a despedirme mis amigos los patos. Han nacido en mis aguas y soportado frios,crecidas y empachos de gusanitos(¡Gracias niños de Burgos!).Que convivais muchos años con nosotros, que eso hablará bien de la calidad de mis aguas.
Ahora que llego a mi término,me arrepiento de haber protagonizado algún que otro hecho truculento, como aquella vez que salí de marcha junto al Rio Pico y el Arlanzón, el año 1.282, y arrasamos con todos los puentes que existían entonces en la ciudad. Claro que eran otros tiempos y los puentes estaban construidos para los vadillos,y cruzarnos casi de un salto. ¡Un beso para los de los Vadillos!. Ahora, para sonada, cuando entre los tres,casi nos cargamos a la mismísima santa Teresa de Jesús, a quien tuvimos toda la noche, en el piso de arriba de su convento de la Quinta, cagadita de miedo por nuestras embestidas. Fue el año 1.582. Otro año el 1.930, regalamos juguetes gratis a todos los niños burgaleses que supieran pescar. ¡Qué descojono!.Nadaban las muñecas, los bolos, camiones de hojalata por la Plaza Mayor, y allí mismo nos pusieron la fecha de la fechoria 1.930. De la de 1.874 No me acuerdo.
Me he encomendado al patrón de la ciudad de burgos, el francés San Lesmes.
He puesto al día mis cartillas de ahorro en esa entidad burgalesa.
He pasado ante los Juzgados y no tengo ninguna deuda pendiente, así que Adios amigos.







